Ministerio de Cultura se reúne con la Comisión Especial de legisladores por caso Tacuscalco

Hasta la fecha la empresa tiene una orden de suspensión de la obra mientras las instituciones resuelven si proceden o no.

hugodiaz

La ministra de Cultura, Silvia Elena Regalado, y un equipo de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural asistieron —el 4 de julio de 2018— a la reunión de la Comisión Especial de la Asamblea Legislativa que estudia el caso del sitio arqueológico Tacuscalco, sobre cuyos límites culturales la empresa Fénix S. A. de C. V. construye la urbanización Las Victorias, al sur de la ciudad de Sonsonate.

“Nuestra base es la ley y a ella nos debemos; la cultura es un derecho inherente a la persona y el Estado está en la obligación de conservar, fomentar y difundirla; la riqueza histórica y arqueológica forma parte del tesoro cultural salvadoreño”, dijo la ministra Regalado a los legisladores, en referencia a las leyes de Cultura y Especial de Protección del Patrimonio Cultural de El Salvador y su reglamento (LEPPCES).

Por su parte, el director de Arqueología, Hugo Díaz, hizo un recuento de los hechos iniciados el 30 de agosto de 2017, cuando se recibió una denuncia ciudadana sobre la destrucción del sitio arqueológico, tras lo cual el 1 de septiembre, se hizo la inspección y se constató la destrucción de abundante material cultural por parte de la empresa Fénix, que además no contaba con los permisos establecidos en la LEPPCES, por lo que se interpuso un paro de obra.

Asimismo, se ordenó un estudio arqueológico, el cual fue realizado entre el 13 de septiembre y el 12 de octubre de 2017 por dos arqueólogos independientes bajo la supervisión del Departamento de Arqueología. Dicho estudio determinó que era factible construir en la zona A, no así en la zona B, donde se encontró mayor concentración de materiales culturales, incluidas estructuras prehispánicas.

Por tanto, la Dirección de Patrimonio con base en la LEPPCES y su reglamento, y al informe técnico, emitió una resolución en la que se ordenó la protección de un Área de Reserva Arqueológica y un Área de Influencia, tal y como lo aseguró el arqueólogo consultor Marlon Escamilla durante su comparecencia ante la misma Comisión el pasado 27 de junio, porque “ambas áreas tienen que ir juntas”.

Dicha resolución para proteger el sitio no fue acatada por la empresa, la que continuó los trabajos de terracería y, por lo tanto, la destrucción de estructuras prehispánicas. El proyecto paró hasta que el Juzgado Ambiental de Santa Ana decidió detener la construcción —en abril de 2018— a causa de la falta de permiso del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, entidad que presentó sus argumentos ante la Comisión previo al Ministerio de Cultura.

La exposición del director Hugo Díaz incluyó también la historia del sitio arqueológico Tacuscalco, el cual es uno de los más importantes de nuestro país, ya que hay evidencia de ocupación continua de unos tres mil años, desde el periodo Preclásico hasta el Posclásico, es decir desde 1500 a. C. hasta 1524 d. C., año en que se llevó a cabo la segunda batalla que los conquistadores españoles junto a indígenas mexicanos aliados libraron contra los habitantes del lugar, según fuentes históricas y documentos de la conquista, como el Lienzo de Tlaxcala y las cartas de Pedro de Alvarado a Hernán Cortes.

Tras concluir el encuentro, el diputado del partido GANA, Adelmo Rivas, confirmó que la próxima semana recibirán a miembros de asociaciones ciudadanas e indígenas que han solicitado ser escuchados y que no están de acuerdo con la residencial porque no solo destruye el patrimonio, sino también contaminará más el río Ceniza, del cual hacen uso las familias que viven a las orillas del afluente.

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