Van 10 humedales que desaparecen en el estado de México

La desaparición de un complejo de manantiales en Ahumada, el último de los cuales se secó completamente en 2016, significó la extinción de la totalidad de los hábitats naturales.

manglares

El humedal de San Diego de Alcalá es sólo uno de los sitios con características de importancia internacional que existen en el estado y que por la intervención humana están en situación de riesgo.

La agrupación Pronatura Noreste A.C., reportó que en el estado se han perdido por lo menos 10 humedales en las últimas dos décadas, junto con las especies que allí habitaban. Los de Villa Ahumada fueron los últimos en desaparecer.

“En Villa Ahumada se perdieron por completo ocho humedales. Logramos rescatar sólo algunas especies, explicó Mauricio Maza, especialista en Biología.

Agregó que en Galeana había uno que se llamaba Ojos de Arrey que tenía dos especies de caracoles y otra de un pez, que también se perdieron. “En Ascensión, hace 20 años, se perdió otro humedal”, explicó.

Indicó que hay una tendencia muy grande a la desaparición de los oasis en Chihuahua a causa del manejo incorrecto y que las especies acuáticas del desierto son las más amenazadas no sólo de México sino del planeta.

“Algunos se han convertido en balnearios como San Diego, Julimes y el Ojo de Dolores en Jiménez, pero la diferencia se nota en el interés y cuidado que tanto los dueños de los predios como las autoridades pongan en ellos” explicó.

Maza aseguró que en Jiménez se tuvo un acercamiento con el Municipio y los ejidatarios. “Coincidimos en la importancia del sitio que tienen allí. Se trata de que no echen químicos ni basura al agua y que no hagan más albercas”.

El entrevistado explicó que no se está en contra del aprovechamiento del agua, sino del uso inadecuado de estos espacios y de la sobreexplotación de los acuíferos que finalmente también dañan a los humedales, por lo que es necesario evitar que se abran pozos en un radio de por lo menos tres kilómetros alrededor del cuerpo de agua.

“No estamos peleados con el aprovechamiento del agua, lo importa es que se consideren las especies y que el aprovechamiento se haga de manera que no las afecte negativamente. El riesgo que hay en Jiménez es que se autorizara la explotación de pozos alrededor del humedal”.

En el caso de Julimes, dice, hace alrededor de tres años alguien intentó abrir un pozo que finalmente fue clausurado.

“Es importante que no se abran pozos en las inmediaciones de estos sitios. Cuando sucedió esto en Julimes fuimos y finalmente se logró la clausura.

“Creo que es necesario entender que es compatible conservar el medio ambiente con la agricultura y la actividad de recreo, siempre y cuando se cumpla con las condiciones mínimas que requiere el ecosistema para poder seguir generando un círculo virtuoso”.

Desierto chihuahuense, el más importante del planeta

En la ecorregión conocida como “Desierto Chihuahuense” –que abarca gran parte del territorio de este estado– existen sitios de gran importancia en términos científicos y evolutivos como Julimes, San Diego de Alcalá, Ojo de Dolores y Hacienda San Gregorio, entre otros, que tienen sus especies acuáticas que sólo se encuentran allí y que hacen del desierto chihuahuense el más importante del planeta en materia de biodiversidad acuática; sin embargo, algunos, como San Diego de Alcalá, aún no están protegidos.

“El estado de Chihuahua está la mayor parte en esta región del desierto, donde por razones biológicas encontramos oasis en los que han evolucionado especies únicas.

Julimes tiene la categoría “Ramsar” y de alguna forma tiene protección, San Diego todavía no tiene esa categoría a pesar de que su importancia es reconocida a nivel internacional. No es un área protegida.

“Ya nos hemos acercado a la dirección de Ecología del estado, se han dado recomendaciones que no se han seguido. Es de suma importancia verificar el tratamiento que le están dando a las albercas, garantizar que no echen cloro porque eso mataría a las cianobacterias y todo el ecosistema tan delicado que está allí”.

Explotación irracional causa de la extinción

La desaparición de un complejo de manantiales en Ahumada, el último de los cuales se secó completamente en 2016, significó la extinción de la totalidad de los hábitats naturales para un grupo de especies integrado por el cachorrito carbonera, la carpita boca grande, el acocil chihuahuense y al menos dos especies endémicas de caracoles.

A partir de 2013, científicos de Pronatura Noreste y la Universidad Autónoma de Chihuahua, con la colaboración del municipio de Ahumada y los ejidatarios locales, habilitaron un refugio denominado como hidráulicamente seguro, ante la inminente desaparición del hábitat original.

Con ello se logró salvar de la extinción a las especies endémicas de dicho punto, cuyo primer registro se encontró en los documentos de la marcha del ejército norteamericano que regresaba a su país en 1848, al término de la Guerra de los Tres Años entre México y EU. La causa principal de la desaparición de los humedales fue la explotación irracional de los acuíferos cercanos.

Fuente: El Diario

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